Sistema nervioso atrapado en la lucha-o-vuelo: Comprender el modo de supervivencia y volver a la regulación
Los períodos de estrés sostenido pueden empujar al cuerpo a un modo de supervivencia, un estado en el que el estado de alerta se convierte en el defecto y el sistema nervioso tiene dificultades para volver al descanso y la regulación. Cuando se desarrolla un sistema nervioso estancado en la lucha o huida, esta respuesta puede persistir más allá del período de amenaza real. Si bien esta respuesta es protectora a corto plazo, los factores estresantes modernos rara vez son breves o se resuelven claramente. Como resultado, el sistema nervioso puede permanecer sesgado hacia la lucha o la huida incluso cuando no existe una amenaza inmediata1,2.
Comprender cómo salir del modo de supervivencia requiere mirar más allá de la mentalidad o la fuerza de voluntad hacia la fisiología subyacente del sistema nervioso autónomo. Este artículo explora el significado del modo de lucha o huida desde una perspectiva científica, explica por qué puede persistir el sistema nervioso estancado en la lucha o huida y esboza enfoques basados en pruebas que apoyan la regulación parasimpática, incluyendo sonido, respiración, Señales sensoriales y neuromodulación moderna mediante estimulación no invasiva y transcutánea del nervio vago auricular (taVNS)3,4.
Un sistema nervioso atrapado en lucha o huida es una respuesta fisiológica, no una falla personal
La respuesta de lucha o huida es mediada por la rama simpática del sistema nervioso autónomo, que controla las funciones corporales automáticas que operan sin control consciente. Cuando se detecta una amenaza potencial, la actividad simpática aumenta la frecuencia cardíaca, redirige el flujo sanguíneo hacia los músculos esqueléticos, agudiza la atención y suprime procesos no esenciales como la digestión⁵.
En la regulación saludable, la activación simpática es seguida por un retorno a la línea de base a través de la actividad parasimpática. Sin embargo, los factores estresantes repetidos o no resueltos, como la carga cognitiva continua, el estrés emocional, el sueño interrumpido, la enfermedad o la inestabilidad ambiental, pueden impedir que esta fase de recuperación se desarrolle plenamente6,7. Con el tiempo, el sistema nervioso puede recalibrar su línea de base hacia la vigilancia, lo que resulta en un sistema nervioso atascado en lucha o huida.
En este contexto, estar "atascado" refleja un patrón de desequilibrio autónomo más que debilidad o falta de resistencia. Un sistema nervioso atrapado en lucha o huida representa un patrón fisiológico más que una falla personal8.
Sistemas simpático y parasimpático: equilibrio sobre supresión
El sistema nervioso autónomo opera a través de dos ramas interdependientes:
- El sistema nervioso simpático, que apoya la movilización, el estado de alerta y el gasto energético.
- El sistema nervioso parasimpático, que apoya el descanso, la digestión, la regulación cardiovascular, la señalización inmunitaria y la recuperación9.
La regulación saludable depende de la capacidad del sistema nervioso para moverse con flexibilidad entre estos estados en lugar de permanecer dominado por uno. Cuando la actividad simpática permanece elevada durante un período prolongado, esta flexibilidad puede disminuir, lo que hace más difícil para el sistema reducir la regulación incluso en entornos que ya no son amenazos10. En estas condiciones, un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida puede persistir a pesar de la seguridad ambiental.
En entornos de investigación, la flexibilidad autonómica se evalúa utilizando múltiples marcadores fisiológicos. Un indicador comúnmente utilizado es la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), que captura las variaciones en el intervalo de tiempo entre los latidos del corazón. La VFC más baja se observa con mayor frecuencia cuando un sistema nervioso estancado en lucha o huida limita la adaptabilidad autonómica durante el estrés prolongado, la fatiga persistente y el estado de ánimo bajo11,12,13.
Sin embargo, la VFC representa solo una ventana a la función autonómica y se interpreta típicamente junto con otras medidas, incluyendo patrones de respiración, regulación de la presión arterial y sensibilidad baroreflex.
El nervio vago y la regulación parasimpática
Central a la función parasimpática es el nervio vago, el nervio craneal más largo del cuerpo. Transporta información sensorial desde órganos como el corazón, los pulmones y el intestino hasta el tronco cerebral y desempeña un papel importante en la regulación del ritmo cardiovascular, los patrones respiratorios, la señalización inflamatoria y la recuperación del estrés¹⁴.
La reducción de la actividad vagal se ha asociado con una VFC más baja y una capacidad disminuida para salir de una excitación elevada. Es importante destacar que la señalización vagal es en gran parte aferente, lo que significa que transmite información del cuerpo al cerebro, influyendo en cómo se interpretan la seguridad y las amenazas a nivel fisiológico15,16. El tono vagal reducido se observa comúnmente en un sistema nervioso atascado en la lucha o la huida.
Para los individuos que estudian cómo salir de un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida, los enfoques que apoyan las vías vagales se han convertido por lo tanto en un área de creciente interés científico17.
Por qué el modo de supervivencia puede persistir
El modo de supervivencia rara vez se desarrolla en respuesta a un solo evento. Más a menudo, surge gradualmente a través de la acumulación de demandas repetidas en el sistema nervioso, a veces durante meses o años18. Esta acumulación gradual es característica de un sistema nervioso atascado en la lucha o la huida, más que una respuesta aguda al estrés.
Los factores contribuyentes comunes incluyen:
• Estrés psicológico prolongado sin una recuperación adecuada
• Exposición repetida a la incertidumbre o falta de previsibilidad
• Ritmos circadianos perturbados e irregularidad del sueño
• Physical illness or post-viral stressors
• Exposición reducida a señales asociadas con la seguridad y el descanso19,20
En estos contextos, el sistema nervioso puede seguir priorizando la alerta incluso cuando las condiciones externas ya no lo requieren. Esta persistencia refleja el aprendizaje adaptativo a nivel del sistema autónomo y es una característica definitoria de un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida, más que en la elección conscientemente 21.
Figura: La activación prolongada del sistema nervioso puede afectar al cuerpo en su conjunto. En lugar de aparecer como un solo síntoma, el modo de supervivencia a menudo se manifiesta a través de los dominios emocional, cognitivo, físico y conductual. En algunos casos, este estado puede estar vinculado a un nervio vago comprimido en el cuello, lo que refleja un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida que permanece orientado hacia la alerta y la protección incluso cuando las amenazas inmediatas ya no están presentes.
Cambio fuera del sistema nervioso atascado en la lucha-o-vuelo
Por lo general, el salir del modo de supervivencia no se produce mediante una sola acción o técnica. En cambio, refleja el efecto acumulativo de señales repetidas que apoyan la seguridad, previsibilidad y regulación-un proceso particularmente relevante cuando los síntomas de compresión del nervio vago están presentes en un sistema nervioso atrapado en lucha o huida.
Respiración y ritmo
Los patrones respiratorios influyen directamente en el equilibrio autonómico. Se ha demostrado que la respiración lenta y regular mejora los marcadores parasimpáticos y la ERV en individuos sanos y poblaciones clínicas22,23. Estos efectos pueden proporcionar una entrada estabilizadora para un sistema nervioso atascado en lucha o huida, desplegándose gradualmente y confiando en la consistencia más que en la intensidad o el esfuerzo.
Entrada sensorial y sonido
El sistema nervioso interpreta continuamente la información sensorial. Calmando la entrada auditiva de baja excitación caracterizada por un tempo lento, ritmo estable, variación dinámica mínima y cambios bruscos limitados - características comúnmente encontradas en estilos ambient o lo-fi - se ha explorado como medio para reducir la activación simpática del fondo. Este enfoque puede ser especialmente favorable para un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida.
La investigación sugiere que dicha entrada auditiva puede influir en los parámetros cardiovasculares y respiratorios asociados con la actividad parasimpática24,25. Si bien no es una intervención autónoma, el sonido puede contribuir a un entorno normativo general cuando se utiliza de manera coherente y predecible.
Movimiento e insumo somático
El movimiento suave y las prácticas basadas en el tacto proporcionan una entrada sensorial ascendente que puede apoyar la regulación autonómica. Enfoques como el yoga lento, movimiento intuitivo, estiramiento o masaje introducen ritmo y presión sostenida - estímulos que se han asociado con reducciones modestas en los marcadores simpáticos y correspondientes aumentos en la actividad parasimpática27,28. Estas sensaciones físicas predecibles y no amenazantes pueden ayudar a enviar señales de seguridad a un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida.
Vías auriculares y neuromodulación
Más allá de los enfoques conductuales y sensoriales, ha crecido el interés en métodos que apoyan la señalización parasimpática de forma más directa, particularmente en individuos con un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida. La rama auricular del nervio vago proporciona un punto de acceso único y no invasivo a las fibras aferentes vagales en el oído externo. Estas fibras proyectan hacia las regiones del tronco cerebral implicadas en la regulación autonómica, incluido el núcleo tractus solitarius29,30.
Se ha demostrado en estudios clínicos que la estimulación eléctrica de bajo nivel en este sitio influye en los marcadores autónomos como la sensibilidad a HRV y baroreflex31,32. Esto ha llevado al desarrollo de sistemas portátiles como el Nurosym, diseñado para apoyar la señalización parasimpática a través de una estimulación no invasiva del nervio vago auricular (taVNS), particularmente cuando un sistema nervioso atascado en lucha o huida refleja un desequilibrio autonómico prolongado.
Utilizado de forma coherente, este enfoque tiene como objetivo reforzar la capacidad del sistema nervioso para salir de la activación prolongada apoyando las vías implicadas en la regulación fisiológica en lugar de suprimir directamente las respuestas al estrés en un sistema nervioso atrapado en una lucha o huida.
Nurosym y apoyo parasimpático
Un sistema portátil certificado, no invasivo
Desarrollado por Parasym, Nurosym es un sistema portátil de estimulación del nervio vago no invasivo certificado CE en la Unión Europea, diseñado para cumplir con los estándares de seguridad y rendimiento establecidos para dispositivos portátiles de estimulación del nervio vago.
Nurosym combina parámetros de estimulación alineados con los utilizados en estudios revisados por pares con un diseño práctico, basado en la oreja y destinado al uso diario. A diferencia de los sistemas basados en el cuello, no requiere gel conductor, lo que simplifica el uso diario y los viajes. La estimulación se mantiene en niveles sensoriales, no dolorosos y se entrega a través de la rama auricular del nervio vago - un punto de acceso ampliamente estudiado en investigaciones autonomicas33, particularmente en el contexto de un sistema nervioso atrapado en lucha o huida.
Control de precisión y usabilidad diaria
Una característica distintiva de Nurosym es su alto grado de control de la aplicación. El sistema ofrece 45 niveles de intensidad ajustables, lo que permite que el estimulador del nervio vago se adapte a la sensibilidad individual y las necesidades cambiantes con el tiempo, incluidos los asociados con un sistema nervioso atrapado en una pelea o huida.
La duración de las sesiones se puede adaptar de sesiones más cortas a una estimulación más larga o continua, apoyando el uso flexible en diferentes rutinas y estrategias regulatorias. Este nivel de ajustabilidad permite que el sistema se utilice conservativamente a bajas intensidades o más persistentemente como parte de una rutina de apoyo autonómico estructurado para individuos con un sistema nervioso atascado en lucha o huida.
Evidencia alineada con la regulación autonómica
En los estudios clínicos realizados sobre la estimulación vaginal transcutánea auricular, los protocolos alineados con los parámetros de Nurosym se han asociado con cambios medibles en los marcadores fisiológicos, junto con cambios en el estado de ánimo bajo, estados de ansiedad, severidad de la fatiga, puntuaciones de calidad del sueño, rendimiento cognitivo y marcadores inflamatorios vinculados al desequilibrio autonómico31,32,33,34,35,36 - patrones comúnmente observados en un sistema nervioso atascado en la lucha o la huida.
Aumento del 61% en la actividad vagal, 48% de reducción de la fatiga y 31% de mejora en la calidad del sueño
En poblaciones de adultos relevantes, investigaciones independientes han reportado cambios mensurables a través de múltiples medidas autonómicas y relacionadas con la recuperación después de la estimulación auricular transcutánea del nervio vago con Nurosym. Estos incluyen aumentos en los marcadores asociados con la actividad vagal de hasta un 61%, reducciones en las puntuaciones relacionadas con la fatiga de hasta un 48% y mejoras en las puntuaciones de calidad del sueño de hasta un 31%, con efectos observados que varían según las características de la cohorte, definición de los resultados y protocolo de estimulación32,33,34,35,36.
Un 45% de mejora en los resultados relacionados con el estado de ánimo y un 35% de reducción en los pensamientos ansiosos
Además de los efectos fisiológicos, los estudios clínicos han reportado mejoras en las medidas relacionadas con el estado de ánimo de hasta un 45%, junto con reducciones en los patrones de pensamiento ansiosos de hasta un 35% aproximadamente. Estos cambios son coherentes con la mejora de la regulación autonómica y la flexibilidad del sistema nervioso en lugar de la alteración directa del humor 35,36.
Estos hallazgos se derivan de un creciente cuerpo de investigaciones revisadas por pares llevadas a cabo por grupos académicos y clínicos independientes en toda Europa y los Estados Unidos, que abarcan más de 50 estudios completados sobre características fisiológicas relevantes para un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida.

Figura: Reducciones medidas en las puntuaciones relacionadas con la ansiedad tras el uso de Nurosym, evaluadas por el Burns Anxiety Inventory. La imagen muestra una disminución significativa desde el punto de partida hasta después de la intervención, con puntuaciones más bajas mantenidas en el seguimiento, La estimulación no invasiva del nervio vago con Nurosym puede ayudar a apoyar la regulación del estrés y la resistencia a la ansiedad con el tiempo en individuos con un sistema nervioso atascado en lucha o huida.
Seguridad, escala y uso en el mundo real
Nurosym se ha utilizado en entornos reales, con más de 4 millones de sesiones de usuarios completadas a nivel mundial. Esta amplitud de uso contribuye a una base de pruebas en expansión sobre la seguridad, tolerabilidad y usabilidad a largo plazo en diversos perfiles de usuarios31,34, incluidos los que experimentan un sistema nervioso atascado en lucha o huida.
Dentro de un enfoque más amplio centrado en la regulación, Nurosym se está explorando como una herramienta que puede ayudar a apoyar la capacidad del sistema nervioso para alejarse de la activación simpática prolongada y hacia una regulación parasimpática más adaptativa en un sistema nervioso atrapado eno de vuelo, en particular cuando se utiliza de forma coherente y junto con otras estrategias de apoyo.
Cómo es la reglamentación en la práctica
Salir del modo de supervivencia rara vez produce cambios repentinos o dramáticos. Más a menudo, la regulación aparece como cambios pequeños y graduales en cómo el sistema nervioso responde a las demandas cotidianas en un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida. Pueden ser los siguientes:
-
Transiciones más fáciles al descanso
-
Tensión de la línea de base reducida
-
Mejora de la tolerancia a los factores estresantes cotidianos
-
Ritmos de sueño-vigilia más estables
Importante, la regulación no significa la ausencia de estrés, sino una mayor capacidad para recuperarse de la activación y volver hacia el equilibrio en un sistema nervioso atrapado en lucha o huida.
Reframing Survival Mode
El modo de supervivencia refleja un sistema nervioso que prioriza la protección en respuesta a una demanda sostenida. Desde una perspectiva fisiológica, un sistema nervioso atrapado en la lucha o la huida no es ni un fracaso ni un estado fijo, sino un patrón adaptativo formado con el tiempo. Por lo tanto, salir del modo de supervivencia depende de señales repetidas que apoyen la regulación en lugar de tratar de suprimir las respuestas al estrés.
Los enfoques que enfatizan la previsibilidad y la consistencia, como la respiración, la entrada sensorial, el movimiento suave y el compromiso de las vías parasimpáticas, se alinean estrechamente con cómo se adapta el sistema nervioso autónomo. Las herramientas como Nurosym, diseñadas para apoyar la señalización parasimpática a través de la estimulación del nervio vago auricular no invasiva (taVNS), ofrecen una forma práctica de reforzar la regulación del sistema nervioso en la vida cotidiana para los individuos con un sistema nervioso atascado en lucha o huida
Reformular el modo de supervivencia de esta manera desvía el enfoque de "arreglar" el sistema nervioso y hacia trabajar con su diseño subyacente, apoyando un retorno gradual a la flexibilidad autonómica con el tiempo.
*Los cambios porcentuales reflejan medidas de resultados específicas del estudio y no son indicativos de resultados individuales.
Referencias
-
McEwen BS. Physiology and neurobiology of stress and adaptation: central role of the brain. Physiol Rev. 2007;87(3):873–904.
-
Herman JP, McKlveen JM, Ghosal S, et al. Regulation of the hypothalamic-pituitary-adrenocortical stress response. Compr Physiol. 2016;6(2):603–621.
-
Thayer JF, Lane RD. Claude Bernard and the heart–brain connection: further elaboration of a model of neurovisceral integration. Neurosci Biobehav Rev. 2009;33(2):81–88.
-
Farmer AD, Strzelczyk A, Finisguerra A, et al. International consensus based review and recommendations for minimum reporting standards in research on transcutaneous vagus nerve stimulation. Front Hum Neurosci. 2020;14:568051.
-
Cannon WB. The wisdom of the body. New York: W.W. Norton & Company; 1932.
-
Juster RP, McEwen BS, Lupien SJ. Allostatic load biomarkers of chronic stress and impact on health and cognition. Neurosci Biobehav Rev. 2010;35(1):2–16.
-
Slavich GM. Social safety theory: a biologically based evolutionary perspective on life stress, health, and behavior. Annu Rev Clin Psychol. 2020;16:265–295.
-
Porges SW. The polyvagal perspective. Biol Psychol. 2007;74(2):116–143.
-
Floras JS, Ponikowski P. The sympathetic/parasympathetic imbalance in heart failure with reduced ejection fraction. Eur Heart J. 2015;36(30):1974–1982.
-
Thayer JF, Yamamoto SS, Brosschot JF. The relationship of autonomic imbalance, heart rate variability and cardiovascular disease risk factors. Int J Psychophysiol. 2010;74(2):95–101.
-
Task Force of the European Society of Cardiology and the North American Society of Pacing and Electrophysiology. Heart rate variability: standards of measurement, physiological interpretation and clinical use. Circulation. 1996;93(5):1043–1065.
-
Bernardi L, De Barbieri G, Rosengård-Bärlund M, et al. New method to measure and improve consistency of baroreflex sensitivity values. Clin Auton Res. 2010;20(6):353–361.
-
Shaffer F, Ginsberg JP. An overview of heart rate variability metrics and norms. Front Psychol. 2017;8:213.
-
Breit S, Kupferberg A, Rogler G, Hasler G. Vagus nerve as modulator of the brain–gut axis in psychiatric and inflammatory disorders. Front Psychiatry. 2018;9:44.
-
Butt MF, Albusoda A, Farmer AD, Aziz Q. The anatomical basis for transcutaneous auricular vagus nerve stimulation. J Anat. 2020;236(4):588–611.
-
Frangos E, Ellrich J, Komisaruk BR. Non-invasive access to the vagus nerve central projections via electrical stimulation of the external ear: fMRI evidence in humans. Brain Stimul. 2015;8(3):624–636.
-
Giannoni A, Gentile F, Passino C. Bioelectronic medicine and its applications in cardiology. Eur Heart J. 2022;43(46):4453–4455.
-
McEwen BS, Akil H. Revisiting the stress concept: implications for affective disorders. J Neurosci. 2020;40(1):12–21.
-
Walker WH, Walton JC, DeVries AC, Nelson RJ. Circadian rhythm disruption and mental health. Nat Rev Neurosci. 2020;21(9):1–16.
-
Slavich GM, Irwin MR. From stress to inflammation and major depressive disorder. Psychol Bull. 2014;140(3):774–815.
-
Sterling P, Eyer J. Allostasis: a new paradigm to explain arousal pathology. In: Fisher S, Reason J, editors. Handbook of life stress, cognition and health. New York: Wiley; 1988. p. 629–649.
-
Lehrer PM, Vaschillo E, Vaschillo B. Resonant frequency biofeedback training to increase cardiac variability. Appl Psychophysiol Biofeedback. 2003;28(1):97–109.
-
Zaccaro A, Piarulli A, Laurino M, et al. How breath-control can change your life: a systematic review on psycho-physiological correlates of slow breathing. Neurosci Biobehav Rev. 2018;95:582–593.
-
Bernardi L, Porta C, Sleight P. Cardiovascular, cerebrovascular, and respiratory changes induced by different types of music. Circulation. 2006;114(20):209–216.
-
Thoma MV, La Marca R, Brönnimann R, et al. The effect of music on the human stress response. PLoS One. 2013;8(8):e70156.
-
Koelsch S. Music-evoked emotions: principles, brain correlates, and implications for therapy. Brain Cogn. 2015;89:80–89.
-
Field T. Massage therapy research review. Complement Ther Clin Pract. 2016;24:19–31.
-
Streeter CC, Gerbarg PL, Saper RB, et al. Effects of yoga on the autonomic nervous system, gamma-aminobutyric-acid, and allostasis. J Altern Complement Med. 2012;18(12):1145–1152.
-
Antonino D, Teixeira AL, Maia-Lopes PM, et al. Non-invasive vagus nerve stimulation acutely improves spontaneous cardiac baroreflex sensitivity. Brain Stimul. 2017;10(5):875–881.
-
Bretherton B, Atkinson L, Murray A, et al. Effects of transcutaneous vagus nerve stimulation in individuals aged 55 years or above. Aging (Albany NY). 2019;11(14):4836–4857.
-
Nagai M, Dote K, Kato M, et al. Blood pressure variability after non-invasive low-level tragus stimulation in acute heart failure. J Cardiovasc Transl Res. 2024;17(6):1347–1352.
-
Gentile F, Giannoni A, Navari A, et al. Acute right-sided transcutaneous vagus nerve stimulation improves cardio-vagal baroreflex gain in patients with chronic heart failure. Clin Auton Res. 2025;35(1):75–85.
-
Stavrakis S, Elkholey K, Morris L, et al. Neuromodulation of inflammation to treat heart failure with preserved ejection fraction. J Am Heart Assoc. 2022;11(10):e023582.
-
Dalle Luche G, Dundovic S, Stavrakis S, et al. First report of safety and tolerability of low-level tragus vagal neuromodulation in cardiovascular patients. J Am Coll Cardiol. 2024;83(13 Suppl A):178.
-
Zheng Z, et al. Transcutaneous vagus nerve stimulation improves Long COVID symptoms in a female cohort: a pilot study. Front Neurol. 2024.
-
Verbanck P, et al. Transcutaneous auricular vagus nerve stimulation (tVNS) can reverse the manifestations of the Long-COVID syndrome: a pilot study. Adv Neurol Neurosci Res. 2021.
Descargo de responsabilidad: Este artículo es solo para fines educativos y no proporciona asesoramiento médico. Nurosym no está destinado a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Siempre consulte con un profesional de la salud cualificado para obtener una orientación personalizada.
